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RESISTENCIA A LA INSULINA

  • Foto del escritor: comidasinculpas
    comidasinculpas
  • 30 ago 2018
  • 3 min de lectura

Actualizado: 24 oct 2019

Cada vez es más común escuchar a personas con la llamada Resistencia a la insulina (RI). Pero ¿qué es exactamente? ¿cómo poder tratarla? ¿qué se puede comer?

Así que veremos las principales dudas que siempre surgen sobre este tema.


Pero partamos primero por lo más básico: la insulina.


La insulina es una hormona que tiene una función anabólica, es decir, se encarga de ayudar a formar tejidos: permite que la glucosa que aportas a través de los alimentos sea captada por el músculo y tejido graso, y favorece además el almacenamiento de los ácidos grasos en nuestro cuerpo. El mantener nuestra glucosa en sangre dentro de rangos normales es fundamental para tener una buena salud y por eso es tan importante mantener un buen funcionamiento de este sistema.


Normalmente esta hormona es secretada cuando existen comidas ricas en carbohidratos y/o proteínas (sí, las proteínas también favorecen su liberación), lo que permite ayudar a tu cuerpo a regularizarse luego de comer.


Entonces…





¿Qué es la Resistencia a la Insulina?


Esta no es considerada una enfermedad, si no que una condición fisiopatológica en donde se ve alterada la respuesta a la insulina. En otras palabras, tu cuerpo pierde la capacidad para reaccionar frente a esta, ¿y que hace tu cuerpo? Secreta más insulina para ver si se puede corregir esto. Y así se produce un círculo vicioso en donde es muy común encontrar a estas personas con insulina en sangre elevada.


¿Y qué tiene de malo eso? Se producen una seria de alteraciones que a final de cuentas implican un mayor riesgo de desarrollar Diabetes Mellitus, problemas cardiovasculares, aumento en la prevalencia del desarrollo del cáncer, hipertensión arterial, hígado graso no alcohólica y obviamente una peor calidad de vida a futuro.


Una vez diagnosticado que puedo hacer…


Más allá del tratamiento farmacológico que se pueda recetar por tu médico tratante, está más que demostrado que un cambio en el estilo de vida resulta decisivo para revertir esta situación: alimentación saludable y actividad física.


Los principales objetivos son lograr disminuir el peso corporal (en caso de presentar sobrepeso u obesidad), regular las glicemias, mejorar el perfil lipídico y aumentar el ejercicio físico, otro factor protector muy importante a la hora de hablar de cuidados no farmacológicos.


¿Y qué puedo comer?


Esa es una de las inquietudes más constantes de las personas que padecen resistencia a la insulina.


A modo de resumen te menciono los aspectos más importantes a considerar:


1) Está demostrado que el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas de mala calidad (especialmente de origen animal) y grasas trans aumentan la prevalencia de RI. Por lo que la primera recomendación es disminuir su consumo al máximo posible.


2) Incorporar más grasas de tipo monoinsaturadas a tu alimentación diaria. Estas se obtienen principalmente de palta, aceitunas, aceite de oliva y frutos secos. Y también el omega 3, que se pueden obtener de pescados, algas y algunas semillas y frutos secos (linaza, chía, semillas de cáñamo y nueces). Aunque su efecto es menor que las monoinsaturadas, su consumo diario (especialmente a través de los alimentos) permite mejorar algunos parámetros.


3) Aumentar el consumo de fibra, a través de alimentos ricos en esta: frutas, verduras y cereales integrales.


4) Disminuir al máximo posible el consumo de azúcar y sus derivados. Esto incluye también las opciones más naturales como la miel, maple syrup, azúcar de coco, panela. Recuerda que tu cuerpo no está respondiendo bien a la insulina, que es la encargada de “guardar” toda esa glucosa que estas consumiendo. Si consumes mucha, esta quedara en tu sangre. Esta medida es recomendable mantenerla hasta lograr una mejora en tu glicemia y lograr controlar la RI. Y recuerda que una vez que vuelvas a consumir este tipo de productos, debes hacerlo de manera ocasional y controlar las porciones.


5) Evitar los alimentos que poseen adicionada la fructosa. Aquí estoy hablando de alimentos procesados que como ingredientes se les adiciona fructosa o jarabe de fructosa. Este compuesto cuando no está en su estado natural se le ha vinculado al desarrollo de obesidad, enfermedades cardiovasculares, riesgo de desarrollar diabetes, entre otros. Es muy común encontrarlos en alimentos de tipo “light” o “diet”.


Y el mejor consejo que puedo darte, incorpora más alimentos naturales, más vegetales y realiza más actividad física. Nutrir a tu cuerpo con alimentos de buena calidad y moverte te ayudara mucho a mejorar esta condición de salud y tendrás un cambio radical que lo notaras.


Bibliografía


1) Carrasco F, Galgani J, Reyes M (2013). Síndrome de resistencia a la insulina. Estudio y manejo. Revista medica clínica Las Condes 24 (5), 827-837.

2) II Consenso de la Sociedad Chilena de Endocrinología y Diabetes sobre resistencia a la insulina. Revista medica Chile. 2015

3) Pollak F (2016). Resistencia a la insulina: verdades y controversias. Revista medica clínica Las Condes 27 (2), 171-178.

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